Oraciones diarias
Oración del abandono
Padre, me pongo en tus manos, haz de mí lo que quieras, sea lo que sea, te doy las gracias. Estoy dispuesto a todo, lo acepto todo, con tal de que tu voluntad se cumpla en mí y en todas tus criaturas. No deseo más, Padre, te confío mi alma, te lo doy con todo el amor de que soy capaz, porque te amo, y necesito darme a ti, ponerme en tus manos sin limitación, sin medida, con una confianza infinita, porque tú, Señor, eres mi Padre. Amén.
Consagración a la Santísima Virgen María
¡Oh, Señora mía! ¡Oh, Madre mía! Yo me ofrezco enteramente a ti y en prueba de mi filial afecto te consagro en este día y para siempre mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo tuyo, Madre de bondad, guárdame y defiéndeme como a pertenencia y posesión tuya. Amén.
Dulce Madre, no te alejes, tu vista de mí no apartes, ven conmigo a todas partes, y nunca solo(a) me dejes, ya que me proteges tanto, como verdadera Madre, haz que me bendiga el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Amén.
Comunión Espiritual
Señor Jesús, yo sé que Tu estás real y verdaderamente presente en el Santísimo Sacramento del altar, te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte dentro de mi alma; mas, ya que no lo puedo hacer sacramentalmente en este momento, ven por lo menos espiritualmente a mí corazón [se hace una pausa para meditar]. Y, como si ya te hubiese recibido, yo me abrazo y me uno enteramente a tí. ¡Oh Jesús mío no permitas que jamás me separe de tí por el pecado! Amén.





