• GranitodeArena
  • CAFETERIA FINAL
  • REZA EL ROSARIO copy

SantaMisaDifuntos

DivinoNinoBanner

Muchas personas rezan la Novena al Divino Niño para pedir por alguna situación en específico como puede ser: la conversión de los pecadores, algún familiar, la salud de alguien, para recibir algún favor.

La Novena se puede rezar durante 9 domingos o días consecutivos; es importante tratar de no pasarse ninguno.

El P. Juan del Rizzo aconsejaba también realizar actos específicos durante los días de la Novena para recibir los favores del Divino Niño:

    1. Ofrecerle la Santa Misa Durante Nueve Domingos y confesarse y comulgar al menos en uno de ellos.
    2. Dar una libra de chocolate (o equivalente en dinero o en comida) a los pobres.
    3. Si la persona es pudiente dar un mercado para familias pobres (o su equivalente en dinero). No repartir en la calle porque se forma desorden.
    4. Propagar la devoción al Divino Niño narrando a otros los milagros que Él hace a sus devotos y repartiendo novenas estampas, almanaques, etc. e invitando a otras personas a que hagan el ensayo de visitar al Niño Jesús y de pedirle lo que necesitan.

Para rezar la Novena cada día:

    1. Iniciar "En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén".
    2. Rezar la Oración para todos los Domingos.
    3. Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
    4. Leer la Consideración de la Palabra de Dios.
    5. Meditar el mensaje de Jesús a tu alma.
    6. Realizar la Práctica del día.
    7. Gozos y Oración Final.

  • Primer día de la Novena al Divino Niño

    † En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

    Oración para todos los domingos:

    Señor Dios, Rey Omnipotente: en tus manos están puestas todas las cosas. Si quieres salvar a tu pueblo nadie puede resistir a tu voluntad. Tú hiciste el cielo y la tierra y todo cuanto en ellos se contiene.

    Tú eres el dueño de todas las cosas. ¿Quien podrá pues, resistir a tu Majestad? Señor, Dios de nuestros padres: ten misericordia de tu pueblo porque los enemigos del alma quieren perdernos y las dificultades que se nos presentan son muy grandes.

    Tú has dicho: "Pidan y se les dará. El que pide recibe. Todo lo que pidan al Padre en mi nombre se los concederá. Pero pidan con fe". Escucha, pues, nuestras oraciones. Perdona nuestras culpas. Aleja de nosotros los castigos que merecemos y haz que nuestro llanto se convierta en alegría, para que viviendo alabemos tu Santo Nombre y continuemos alabándolo eternamente en el cielo. Amén.

    Jesús convierte el agua en vinoConsideración

    JESÚS CONVIERTE EL AGUA EN VINO

    Lectura del Santo Evangelio según San Juan

    En aquel tiempo, hubo una boda en Caná de Galilea, y estaba allí la Madre de Jesús. Fue invitado también Jesús con sus discípulos. Sucedió que no tenían vino, porque el vino de la boda se había acabado.

    Entonces dijo a Jesús su Madre: "No tienen vino".

    Dijo Jesús: "Mujer, ¿qué nos va a mí y a ti? aún no ha llegado mi hora".

    Dijo la Madre a los servidores: "Hagan lo que Él les diga".

    Había allí seis vasijas de piedra para las purificaciones de los judíos, en cada una de las cuales cabían cien litros, Jesús les dijo: "Llenen de agua las vasijas". Y las llenaron hasta el borde. Él les dijo: "Saquen ahora y lleven al mayordomo". Y se lo llevaron.

    Luego que el mayordomo probó el agua convertida en vino -él no sabía de dónde venía, pero lo sabían los servidores que habían sacado el agua- llamó al novio y le dijo: "Todos sirven primero el vino bueno y cuando ya están bebidos, el peor; pero tú has guardado hasta ahora el mejor vino".

    Este fue el primer milagro que hizo Jesús en Caná de Galilea manifestando su gloria, y creyeron en Él sus discípulos.

    PALABRA DE DIOS.

    HABLA JESÚS

    No es preciso, hijo mío, saber mucho para agradarme mucho. Basta que tengas fe y me ames con fervor. Si quieres agradarme, confía en mí. Si quieres agradarme más, confía más. Si quieres agradarme inmensamente, confía inmensamente. Háblame pues, como hablarías al más íntimo de tus amigos, como hablarías a tu madre o a tu hermano.

    ¿Necesitas hacerme en favor de alguien una súplica cualquiera? Dime su nombre, sea el de tus padres, el de tus hermanos o amigos, o personas encomendadas a tus cuidados. Dime enseguida qué quisieras que hiciera actualmente por ellos. Yo he prometido: "Pide y recibirás. Todo el que pide recibe".

    Pide mucho, mucho. No vaciles en pedir. Pero pide con fe, pues Yo he dado mi palabra: "Si tienes fe, aunque sea tan pequeña como un granito de mostaza, le podrás decir a una montaña: 'Quítate de aquí y lánzate al mar', y te obedecerá. Cualquier cosa que pidas en la oración, cree que ya te ha sido concedida y la obtendrás".

    Práctica

    Leeré una página de un buen libro.

    Gozos al Divino Niño

    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Niño amable de mi vida
    consuelo de los cristianos.
    La gracia que necesito
    pongo en tus benditas manos.
    Y aunque tu amor no merezco
    no recurriré a Ti en vano.
    Pues eres Hijo de Dios
    y consuelo del cristiano.
    Por eso, con fe y confianza
    humilde y arrepentido.
    Lleno de amor y confianza
    este favor yo te pido.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Tú que sabes mis pesares
    pues todos te los confío.
    Da la paz a los turbados
    y alivio al corazón mío.
    Acuérdate oh, Niño Santo
    que jamás se oyó decir
    Que alguno te haya implorado
    sin tu auxilio recibir.
     

    Oración Final

    Oh, Jesús:

    Tú has dicho: "Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi infancia y nada te será negado". Por eso, vengo a pedirte con toda fe:

    Jesús mío, mi amor, mi hermoso Niño: Te amo tanto, tú lo sabes, pero quiero amarte más, amarte hasta morir.

    Ven a mí, Niño Jesús, ven a mi corazón, deja que yo te adore, humildemente arrepentido de mis pecados.

    Pastorcito de mi alma: contigo nada me falta, me conduces a fuentes tranquilas y reparas mis fuerzas; tú me guiarás por el buen camino, por el honor de tu Nombre. Aunque camine por sendas oscuras nada temo porque tú vas conmigo, tu cetro poderoso me defiende, tu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los días de mi vida.

    Dulce Jesús mío, Divino Niño de mi alma:

    Soy todo tuyo, tuyo es mi ser, pues lo creaste; tuya es mi alma, pues la redimiste en la cruz con el precio de tu Sangre.

    Te proclamo como mi Salvador y mi amigo: Como mi Rey, mi Creador y Redentor. Te adoro como a mi Dios y Soberano Señor.

    Demuéstrame una vez más que me amas, oh Niño Jesús y dame tu amor eterno y tu santa bendición.

    Jesús, José y María,
    bendecid nuestros hogares.
    Jesús, José y María, libradnos de todo mal.
    Jesús, José y María, salvad nuestras almas.
    Amén, Aleluya.

    En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

  • Segundo día de la Novena al Divino Niño

    † En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

    Oración para todos los domingos:

    Señor Dios, Rey Omnipotente: en tus manos están puestas todas las cosas. Si quieres salvar a tu pueblo nadie puede resistir a tu voluntad. Tú hiciste el cielo y la tierra y todo cuanto en ellos se contiene.

    Tú eres el dueño de todas las cosas. ¿Quien podrá pues, resistir a tu Majestad? Señor, Dios de nuestros padres: ten misericordia de tu pueblo porque los enemigos del alma quieren perdernos y las dificultades que se nos presentan son muy grandes.

    Tú has dicho: "Pidan y se les dará. El que pide recibe. Todo lo que pidan al Padre en mi nombre se los concederá. Pero pidan con fe". Escucha, pues, nuestras oraciones. Perdona nuestras culpas. Aleja de nosotros los castigos que merecemos y haz que nuestro llanto se convierta en alegría, para que viviendo alabemos tu Santo Nombre y continuemos alabándolo eternamente en el cielo. Amén.

    Jesús cura a un sordomudoConsideración

    JESÚS CURA A UN SORDOMUDO

    Lectura del Santo Evangelio según San Marcos

    En aquel tiempo, dejando Jesús de nuevo las tierras de Tiro, se fue por Sidón hacia el mar de Galilea, atravesando las tierras de la Decápolis. Y le llevaron un sordomudo, rogándole que le impusiera las manos.

    Y tomándole aparte de la muchedumbre, le metió los dedos en los oídos, y untando con saliva el dedo le tocó la lengua; y mirando al cielo, suspiró y dijo: "Epheta", que quiere decir, ábrete; y se abrieron sus oídos y se le soltó la lengua, y hablaba expeditamente.

    Les encargó que no se los dijeran a nadie, pero cuanto más se los encargaba, mucho más lo publicaban, y sobremanera se admiraban diciendo: “Todo lo hace bien; a los sordos hace oír y a los mudos hablar”.

    PALABRA DE DIOS.

    HABLA JESÚS

    Dime por muchas personas una palabra siquiera, pero una palabra de amigo, palabra de corazón y fervorosa. Recuérdame que he prometido: "Todo es posible para quien tiene fe. Mi Padre dará cosas buenas a quienes se las pidan. Todo lo que pidan a mi Padre en mi nombre, se les concederá".

    Me gustan los corazones generosos que llegan en cierto modo a olvidarse de sí mismos para atender a las necesidades de los demás. Así lo hizo mi Madre en Caná en favor de unos esposos en cuya fiesta se había acabado el vino. Me pidió un milagro y lo obtuvo. Así lo hizo aquella mujer cananea del evangelio quien con tantos ruegos me suplicó que sacara de su hija el demonio y consiguió esa gracia especialísima.

    Háblame pues, con sencillez, de los pobres a quienes quieres consolar, de los enfermos a quienes ves padecer, de los extraviados que anhelan volver al buen camino, de los amigos alejados que quisieras ver otra vez a tu lado, de los hogares desunidos para los cuales deseas la paz.

    Recuerda a Marta y María cuando me suplicaron por su hermano Lázaro y obtuvieron su resurrección. Recuerda a Santa Mónica quien después de rezarme durante treinta años por su hijo que era tan pecador, obtuvo que se convirtiera y llegara a ser el gran San Agustín. No olvides a Tobías y su esposa, quienes con sus oraciones obtuvieron que les fuera enviado el Arcángel San Rafael a que defendiera a su hijo en el largo viaje, lo librara del demonio y de los demás peligros y lo devolvieran sano, rico y muy feliz al lado de sus familiares.

    Práctica

    Visitaré a un enfermo o ayudaré a un pobre.

    Gozos al Divino Niño

    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Niño amable de mi vida
    consuelo de los cristianos.
    La gracia que necesito
    pongo en tus benditas manos.
    Y aunque tu amor no merezco
    no recurriré a Ti en vano.
    Pues eres Hijo de Dios
    y consuelo del cristiano.
    Por eso, con fe y confianza
    humilde y arrepentido.
    Lleno de amor y confianza
    este favor yo te pido.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Tú que sabes mis pesares
    pues todos te los confío.
    Da la paz a los turbados
    y alivio al corazón mío.
    Acuérdate oh, Niño Santo
    que jamás se oyó decir
    Que alguno te haya implorado
    sin tu auxilio recibir.
     

    Oración Final

    Oh, Jesús:

    Tú has dicho: "Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi infancia y nada te será negado". Por eso, vengo a pedirte con toda fe:

    Jesús mío, mi amor, mi hermoso Niño: Te amo tanto, tú lo sabes, pero quiero amarte más, amarte hasta morir.

    Ven a mí, Niño Jesús, ven a mi corazón, deja que yo te adore, humildemente arrepentido de mis pecados.

    Pastorcito de mi alma: contigo nada me falta, me conduces a fuentes tranquilas y reparas mis fuerzas; tú me guiarás por el buen camino, por el honor de tu Nombre. Aunque camine por sendas oscuras nada temo porque tú vas conmigo, tu cetro poderoso me defiende, tu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los días de mi vida.

    Dulce Jesús mío, Divino Niño de mi alma:

    Soy todo tuyo, tuyo es mi ser, pues lo creaste; tuya es mi alma, pues la redimiste en la cruz con el precio de tu Sangre.

    Te proclamo como mi Salvador y mi amigo: Como mi Rey, mi Creador y Redentor. Te adoro como a mi Dios y Soberano Señor.

    Demuéstrame una vez más que me amas, oh Niño Jesús y dame tu amor eterno y tu santa bendición.

    Jesús, José y María,
    bendecid nuestros hogares.
    Jesús, José y María, libradnos de todo mal.
    Jesús, José y María, salvad nuestras almas.
    Amén, Aleluya.

    En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
  • Tercer día de la Novena al Divino Niño

    † En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

    Oración para todos los domingos:

    Señor Dios, Rey Omnipotente: en tus manos están puestas todas las cosas. Si quieres salvar a tu pueblo nadie puede resistir a tu voluntad. Tú hiciste el cielo y la tierra y todo cuanto en ellos se contiene.

    Tú eres el dueño de todas las cosas. ¿Quien podrá pues, resistir a tu Majestad? Señor, Dios de nuestros padres: ten misericordia de tu pueblo porque los enemigos del alma quieren perdernos y las dificultades que se nos presentan son muy grandes.

    Tú has dicho: "Pidan y se les dará. El que pide recibe. Todo lo que pidan al Padre en mi nombre se los concederá. Pero pidan con fe". Escucha, pues, nuestras oraciones. Perdona nuestras culpas. Aleja de nosotros los castigos que merecemos y haz que nuestro llanto se convierta en alegría, para que viviendo alabemos tu Santo Nombre y continuemos alabándolo eternamente en el cielo. Amén.

    Jesús desea la conversión de los pecadoresConsideración

    JESÚS DESEA LA CONVERSIÓN
    DE LOS PECADORES

    Lectura del Santo Evangelio según San Lucas

    En aquel tiempo se acercaban a Él todos los publícanos y pecadores para oírle, y los fariseos y escribas murmuraban diciendo: "Este acoge a los pecadores y come con ellos".

    Y Él les propuso esta parábola diciendo:

    "¿Quién habrá entre ustedes que, teniendo cien ovejas y habiendo perdido una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto y va en busca de la perdida hasta que la halle? ¿Y una vez hallada, alegre, la pone sobre los hombros y, vuelto a casa convoca a sus amigos y vecinos, diciéndoles: '¡Alégrense conmigo, porque he hallado la oveja perdida!' Yo les digo que en el cielo será mayor la alegría por un pecador que haga penitencia que por noventa y nueve justos que no necesitan de penitencia. 0, ¿qué mujer, teniendo diez monedas, si se pierde una, no enciende la luz y barre la casa y busca cuidadosamente hasta hallarla? Y una vez hallada, convoca alas amigas y vecinas diciendo: "¡Alégrense conmigo porque he hallado la moneda que había perdido!"

    Yo les digo que será la alegría entre los Ángeles de Dios por un pecador que hace penitencia.

    PALABRA DE DIOS.

    HABLA JESÚS

    ¿Y para ti, no necesitas alguna gracia?

    Hazme, si quieres, como una lista de tus necesidades y ven y léela en mi presencia. Recuerda el caso de mi siervo Salomón que me pidió sabiduría y le fue concedida en gran manera. No olvides a Judith, quien imploró gran valor y lo consiguió. Ten presente a Jacob que me pidió prosperidad (prometiéndome dar para obras buenas la décima parte de lo que ganara) y le concedí generosamente todo lo que deseaba y mucho más. Sara me rogó y le alejé el demonio que la atormentaba. Magdalena oró con fe y la libre de sus malas costumbres. Zaqueo por su oración, dejó su apego dañoso al dinero y se transformó en hombre generoso.

    Y tú... ¿qué es lo que deseas que te conceda?

    Dime francamente que sientes orgullo, amor a la sensualidad y a la pereza. Que eres egoísta, inconstante. Que descuidas tus deberes. Que juzgas severamente a tu prójimo olvidando mi prohibición. "No juzgues y no serás juzgado. No condenes y no serás condenado por Dios". Dime que hablas sin caridad de los demás. Que te preocupas más por el que dirán los demás de ti, que por el "qué opinará Dios". Que te dejas llevar por la tristeza y por el mal genio. Que reniegas de tu vida, de tu pobreza, de tus males, de tus oficios, del trato que recibes. Olvidando lo que dice el Libro Santo: "Dios dispone todas las cosas para el bien de los que lo aman". Dime que tienes la costumbre de decir mentiras, que no dominas tu vista ni tu imaginación, que rezas poco y sin fervor, que tus confesiones son hechas casi sin dolor y sin propósito, y que no evitas después las ocasiones de pecado y por eso vuelves a caer siempre en las mismas faltas. Que tu misa es tan mal atendida y que tus comuniones son hechas casi sin preparación y con poca acción de gracias. Que tienes pereza y miedo para hacer apostolado. Que a veces pasas hasta varios días sin leer una página de la Biblia...

    Y yo te recordaré mis enseñanzas que pueden traer una transformación total para tu vida. Te diré de nuevo: "Dios humilla a los orgullosos, pero a los humildes los llena de sus gracias..." Si eres descuidado en tus pequeños deberes, también lo serás en los grandes. De toda palabra dañosa que digas tendrás que dar cuenta en el día del juicio. Dichosos los que escuchen la Palabra de Dios y la practiquen.

    Práctica

    Examinaré mi conciencia para ver qué es lo que en mi conducta le está disgustando a Dios.

    Gozos al Divino Niño

    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Niño amable de mi vida
    consuelo de los cristianos.
    La gracia que necesito
    pongo en tus benditas manos.
    Y aunque tu amor no merezco
    no recurriré a Ti en vano.
    Pues eres Hijo de Dios
    y consuelo del cristiano.
    Por eso, con fe y confianza
    humilde y arrepentido.
    Lleno de amor y confianza
    este favor yo te pido.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Tú que sabes mis pesares
    pues todos te los confío.
    Da la paz a los turbados
    y alivio al corazón mío.
    Acuérdate oh, Niño Santo
    que jamás se oyó decir
    Que alguno te haya implorado
    sin tu auxilio recibir.
     

    Oración Final

    Oh, Jesús:

    Tú has dicho: "Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi infancia y nada te será negado". Por eso, vengo a pedirte con toda fe:

    Jesús mío, mi amor, mi hermoso Niño: Te amo tanto, tú lo sabes, pero quiero amarte más, amarte hasta morir.

    Ven a mí, Niño Jesús, ven a mi corazón, deja que yo te adore, humildemente arrepentido de mis pecados.

    Pastorcito de mi alma: contigo nada me falta, me conduces a fuentes tranquilas y reparas mis fuerzas; tú me guiarás por el buen camino, por el honor de tu Nombre. Aunque camine por sendas oscuras nada temo porque tú vas conmigo, tu cetro poderoso me defiende, tu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los días de mi vida.

    Dulce Jesús mío, Divino Niño de mi alma:

    Soy todo tuyo, tuyo es mi ser, pues lo creaste; tuya es mi alma, pues la redimiste en la cruz con el precio de tu Sangre.

    Te proclamo como mi Salvador y mi amigo: Como mi Rey, mi Creador y Redentor. Te adoro como a mi Dios y Soberano Señor.

    Demuéstrame una vez más que me amas, oh Niño Jesús y dame tu amor eterno y tu santa bendición.

    Jesús, José y María,
    bendecid nuestros hogares.
    Jesús, José y María, libradnos de todo mal.
    Jesús, José y María, salvad nuestras almas.
    Amén, Aleluya.

    En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
  • Cuarto día de la Novena al Divino Niño

    † En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

    Oración para todos los domingos:

    Señor Dios, Rey Omnipotente: en tus manos están puestas todas las cosas. Si quieres salvar a tu pueblo nadie puede resistir a tu voluntad. Tú hiciste el cielo y la tierra y todo cuanto en ellos se contiene.

    Tú eres el dueño de todas las cosas. ¿Quien podrá pues, resistir a tu Majestad? Señor, Dios de nuestros padres: ten misericordia de tu pueblo porque los enemigos del alma quieren perdernos y las dificultades que se nos presentan son muy grandes.

    Tú has dicho: "Pidan y se les dará. El que pide recibe. Todo lo que pidan al Padre en mi nombre se los concederá. Pero pidan con fe". Escucha, pues, nuestras oraciones. Perdona nuestras culpas. Aleja de nosotros los castigos que merecemos y haz que nuestro llanto se convierta en alegría, para que viviendo alabemos tu Santo Nombre y continuemos alabándolo eternamente en el cielo. Amén.

    Jesúcristo es nuestro pastorConsideración

    JESUCRISTO ES NUESTRO PASTOR

    Lectura del Santo Evangelio según San Juan

    En aquel tiempo dijo Jesús a los fariseos:

    "Yo soy el Buen Pastor. EI buen pastor da la vida por sus ovejas. EI asalariado, el que no es pastor, dueño de las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata y dispersa las ovejas, porque es asalariado y no se cuida de las ovejas. Yo soy el Buen Pastor, y conozco a las mías y las mías me conocen a mí, como el Padre me conoce y yo conozco a mi Padre y doy mi vida por las ovejas. Otras ovejas tengo, que no son de este rebaño, y es preciso que yo las traiga y oigan mi voz y habrá un solo rebaño y un sólo pastor".

    PALABRA DE DIOS.

    HABLA JESÚS

    Hoy por hoy, ¿qué necesitas? ¿Qué puedo hacer por tu bien? Si supieras los deseos que tengo de favorecerte. Yo di de comer a cinco mil hombres con sólo cinco panes, porque vi que lo necesitaban. Yo calmé la tempestad cuando los apóstoles me despertaron. Yo resucité la hija de Jairo cuando su padre me pidió que fuera a auxiliarla. Tú también tendrás que repetir con el profeta: "¿Quién ha clamado a Dios y no ha sido escuchado?"

    ¡No te avergüences, pobre alma! Hay en el cielo tantos justos y tantos santos de primer orden, que tuvieron los mismos defectos que tú tienes. Pero rogaron con humildad y poco a poco se vieron libres de ellos.

    Porque “yo no vine a buscar a los justos sino a los pecadores". Y porque "un corazón humillado y arrepentido, Dios nunca lo rechaza". "El mejor regalo para Dios es un corazón arrepentido".

    Ni menos vaciles en pedirme bienes espirituales y corporales. Salud, memoria, simpatía, éxito en el trabajo o en los estudios, o negocios. Entenderte bien con todas las personas. Ideas nuevas para tus empresas; amistades que te sean provechosas, buen genio, paciencia, alegría, generosidad, amor de Dios, odio al pecado, etc. Todo eso puedo darte y lo doy, y deseo que me lo pidas, en cuanto no se oponga, antes bien, favorezca y ayude a tu santificación. Pero en todo debes siempre repetir mi oración del huerto: "Padre, no se haga mi voluntad sino la tuya. No se haga como yo quiero, sino como quieras Tú". Porque muchas veces lo que una persona pide no le conviene para su salvación, y entonces nuestro Padre Dios le concede en cambio otros regalos que le harían mayor bien.

    Práctica

    Por amor a Dios, callaré cuando esté de mal genio.

    Gozos al Divino Niño

    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Niño amable de mi vida
    consuelo de los cristianos.
    La gracia que necesito
    pongo en tus benditas manos.
    Y aunque tu amor no merezco
    no recurriré a Ti en vano.
    Pues eres Hijo de Dios
    y consuelo del cristiano.
    Por eso, con fe y confianza
    humilde y arrepentido.
    Lleno de amor y confianza
    este favor yo te pido.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Tú que sabes mis pesares
    pues todos te los confío.
    Da la paz a los turbados
    y alivio al corazón mío.
    Acuérdate oh, Niño Santo
    que jamás se oyó decir
    Que alguno te haya implorado
    sin tu auxilio recibir.
     

    Oración Final

    Oh, Jesús:

    Tú has dicho: "Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi infancia y nada te será negado". Por eso, vengo a pedirte con toda fe:

    Jesús mío, mi amor, mi hermoso Niño: Te amo tanto, tú lo sabes, pero quiero amarte más, amarte hasta morir.

    Ven a mí, Niño Jesús, ven a mi corazón, deja que yo te adore, humildemente arrepentido de mis pecados.

    Pastorcito de mi alma: contigo nada me falta, me conduces a fuentes tranquilas y reparas mis fuerzas; tú me guiarás por el buen camino, por el honor de tu Nombre. Aunque camine por sendas oscuras nada temo porque tú vas conmigo, tu cetro poderoso me defiende, tu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los días de mi vida.

    Dulce Jesús mío, Divino Niño de mi alma:

    Soy todo tuyo, tuyo es mi ser, pues lo creaste; tuya es mi alma, pues la redimiste en la cruz con el precio de tu Sangre.

    Te proclamo como mi Salvador y mi amigo: Como mi Rey, mi Creador y Redentor. Te adoro como a mi Dios y Soberano Señor.

    Demuéstrame una vez más que me amas, oh Niño Jesús y dame tu amor eterno y tu santa bendición.

    Jesús, José y María,
    bendecid nuestros hogares.
    Jesús, José y María, libradnos de todo mal.
    Jesús, José y María, salvad nuestras almas.
    Amén, Aleluya.

    En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

  • Quinto día de la Novena al Divino Niño

    † En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

    Oración para todos los domingos:

    Señor Dios, Rey Omnipotente: en tus manos están puestas todas las cosas. Si quieres salvar a tu pueblo nadie puede resistir a tu voluntad. Tú hiciste el cielo y la tierra y todo cuanto en ellos se contiene.

    Tú eres el dueño de todas las cosas. ¿Quien podrá pues, resistir a tu Majestad? Señor, Dios de nuestros padres: ten misericordia de tu pueblo porque los enemigos del alma quieren perdernos y las dificultades que se nos presentan son muy grandes.

    Tú has dicho: "Pidan y se les dará. El que pide recibe. Todo lo que pidan al Padre en mi nombre se los concederá. Pero pidan con fe". Escucha, pues, nuestras oraciones. Perdona nuestras culpas. Aleja de nosotros los castigos que merecemos y haz que nuestro llanto se convierta en alegría, para que viviendo alabemos tu Santo Nombre y continuemos alabándolo eternamente en el cielo. Amén.

    Jesús cura a un ciegoConsideración

    JESÚS CURA A UN CIEGO

    Lectura del Santo Evangelio según San Lucas

    En aquel tiempo, tomando aparte a los Doce, les dijo: "Miren, subimos a Jerusalén y se cumplirán todas las cosas escritas por los profetas del Hijo del Hombre: será entregado a los gentiles y escarnecido, insultado y escupido, y después de haberle azotado, le quitarán la vida, y al tercer día resucitará". Pero ellos no entendían nada de esto; eran cosas ininteligibles para ellos; no entendían lo que les decía.

    Acercándose a Jericó, estaba un ciego sentado junto al camino, pidiendo limosna. Oyendo a la muchedumbre que pasaba, preguntó que era aquello. Le contestaron que era Jesús Nazareno que pasaba. él se puso a gritar diciendo: "Jesús, Hijo de David, ten piedad de mí". Los que iban adelante le reprendían para que callara, pero él gritaba cada vez más fuerte: "Hijo de David, ten piedad de mí".

    Deteniéndose Jesús, mandó que se lo llevaran, y cuando se le acercó, le preguntó: "¿Qué quieres que te haga?"

    Dijo él: "Señor, que vea", Jesus le dijo: "Ve, tu fe te ha hecho salvo". Y al instante recobró la vista y le seguía glorificando a Dios, Todo el pueblo que vio esto dio gracias a Dios.

    PALABRA DE DIOS.

    HABLA JESÚS

    ¿Tienes ahora mismo entre manos algún proyecto? Cuéntamelo minuciosamente. ¿Qué te preocupa? ¿Qué piensas? ¿Qué deseas? ¿En qué puedo ayudarte? Ojalá recordaras siempre la frase del Salmista: "Lo que nos trae éxitos no son nuestros afanes. Lo que nos trae éxitos es la bendición de Dios. Encomienda a Dios tus preocupaciones y se te cumplirán tus buenos deseos".

    Los israelitas deseaban ocupar la Tierra Prometida. Me lo suplicaron y se lo concedí. David deseaba vencer a Goliat. Me rogó y lo obtuvo. Mis apóstoles deseaban que se les aumentara su fe. Me imploraron ese favor y les fue otorgado con enorme generosidad. Y tú... ¿qué deseas que te conceda?

    ¿Qué puedo hacer por tus amigos, por tus superiores, por las personas que viven en tu casa, en tu barrio, en tu vereda, por aquellos por los cuales tendrás que dar cuenta el día del juicio?

    Jeremías oró por su ciudad, Jerusalén, y Dios la llenó de bendiciones. Daniel oraba por sus paisanos y obtuvo que se les disminuyeran muchas penas.

    Y tú, ¿qué me pides para tus vecinos, para tu barrio, para tu región, para tu patria? ¿Y por tus padres? Si están muertos, recuerda que "es una obra santa y buena rogar a Dios por los muertos para que descansen de sus penas".
    Y si están vivos, ¿qué deseas para ellos? ¿Más paciencia en sus penas? ¿Salud? ¿Un genio agradable? ¿Entendimiento y comprensión en toda la familia?

    Los ruegos de un hijo no pueden ser desechados por quien estuvo treinta años dando ejemplos de amor filial en Nazareth.

    Práctica

    Daré una ayuda al Templo o a una Obra Religiosa.

    Gozos al Divino Niño

    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Niño amable de mi vida
    consuelo de los cristianos.
    La gracia que necesito
    pongo en tus benditas manos.
    Y aunque tu amor no merezco
    no recurriré a Ti en vano.
    Pues eres Hijo de Dios
    y consuelo del cristiano.
    Por eso, con fe y confianza
    humilde y arrepentido.
    Lleno de amor y confianza
    este favor yo te pido.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Tú que sabes mis pesares
    pues todos te los confío.
    Da la paz a los turbados
    y alivio al corazón mío.
    Acuérdate oh, Niño Santo
    que jamás se oyó decir
    Que alguno te haya implorado
    sin tu auxilio recibir.
     

    Oración Final

    Oh, Jesús:

    Tú has dicho: "Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi infancia y nada te será negado". Por eso, vengo a pedirte con toda fe:

    Jesús mío, mi amor, mi hermoso Niño: Te amo tanto, tú lo sabes, pero quiero amarte más, amarte hasta morir.

    Ven a mí, Niño Jesús, ven a mi corazón, deja que yo te adore, humildemente arrepentido de mis pecados.

    Pastorcito de mi alma: contigo nada me falta, me conduces a fuentes tranquilas y reparas mis fuerzas; tú me guiarás por el buen camino, por el honor de tu Nombre. Aunque camine por sendas oscuras nada temo porque tú vas conmigo, tu cetro poderoso me defiende, tu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los días de mi vida.

    Dulce Jesús mío, Divino Niño de mi alma:

    Soy todo tuyo, tuyo es mi ser, pues lo creaste; tuya es mi alma, pues la redimiste en la cruz con el precio de tu Sangre.

    Te proclamo como mi Salvador y mi amigo: Como mi Rey, mi Creador y Redentor. Te adoro como a mi Dios y Soberano Señor.

    Demuéstrame una vez más que me amas, oh Niño Jesús y dame tu amor eterno y tu santa bendición.

    Jesús, José y María,
    bendecid nuestros hogares.
    Jesús, José y María, libradnos de todo mal.
    Jesús, José y María, salvad nuestras almas.
    Amén, Aleluya.

    En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

  • Sexto día de la Novena al Divino Niño

    † En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

    Oración para todos los domingos:

    Señor Dios, Rey Omnipotente: en tus manos están puestas todas las cosas. Si quieres salvar a tu pueblo nadie puede resistir a tu voluntad. Tú hiciste el cielo y la tierra y todo cuanto en ellos se contiene.

    Tú eres el dueño de todas las cosas. ¿Quien podrá pues, resistir a tu Majestad? Señor, Dios de nuestros padres: ten misericordia de tu pueblo porque los enemigos del alma quieren perdernos y las dificultades que se nos presentan son muy grandes.

    Tú has dicho: "Pidan y se les dará. El que pide recibe. Todo lo que pidan al Padre en mi nombre se los concederá. Pero pidan con fe". Escucha, pues, nuestras oraciones. Perdona nuestras culpas. Aleja de nosotros los castigos que merecemos y haz que nuestro llanto se convierta en alegría, para que viviendo alabemos tu Santo Nombre y continuemos alabándolo eternamente en el cielo. Amén.

    Jesús se transfigura gloriosoConsideración

    JESÚS SE TRANSFIGURA GLORIOSO

    Lectura del Santo Evangelio según San Mateo

    En aquel tiempo, tomó Jesús consigo a Pedro, a Santiago y a Juan, su hermano, y los llevó aparte a un monte alto, y se transfiguró ante ellos; y brilló su rostro como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la nieve.

    Se les aparecieron Moisés y Elías hablando con él y tomando Pedro la palabra, dijo a Jesús: "Señor, ¡qué bien estamos aquí! Si quieres, haremos aquí tres habitaciones, una para Ti, una para Moisés y otra para Elías". Aun estaba él hablando, cuando les cubrió una nube luminosa, y salió de la nube una voz que decía: "Este es mi Hijo muy amado, en quien tengo mi complacencia; escúchenlo". Al oírlo, los discípulos cayeron sobre su rostro, sobrecogidos de gran temor.

    Jesús se acercó y tocándolos dijo: "Levántense, no teman". Y alzando ellos los ojos, no vieron a nadie, sino sólo a Jesús. Al bajar del monte les mandó Jesús, diciendo: "No den a conocer a nadie esta visión, hasta que el Hijo del Hombre resucite de entre los muertos".

    PALABRA DE DIOS.

    HABLA JESÚS

    Si tienes algún familiar que necesita un favor, dirígeme por él o ella tus oraciones, que yo haré de tu familia un templo de amor y consuelo, y derramaré a manos llenas sobre tus familiares las gracias y auxilios que necesitan para ser felices en el tiempo y en la eternidad.

    ¿Y por mí? ¿No te sientes con deseos de mi gracia y amistad? ¿No quisieras hacer algún bien a tus prójimos, a tus amigos, a quienes amas tal vez mucho, pero que viven alejados de la religión o no la practican como debieran?

    Soy dueño de los corazones y los llevo dulcemente, sin perjuicio de su libertad, hacia la santidad y el amor de Dios. Pero necesito personas que oren por ellos.

    En el evangelio dejé esta promesa: "El Padre Celestial dará el buen espíritu a los que se lo pidan". Pídeme para tus familiares ese buen espíritu, ese acordarse de la eternidad que les espera, ese prepararse un buen tesoro en el cielo haciendo en esta vida muchísimas obras buenas y orando sin cesar.

    Al trabajar por la salvación de los de tu familia y de otros, no olvides nunca la estupenda promesa del Profeta: "Los que enseñen a otros a ser buenos, brillarán como estrellas par toda la eternidad".

    Práctica

    Entraré a un Templo y haré una breve oración.

    Gozos al Divino Niño

    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Niño amable de mi vida
    consuelo de los cristianos.
    La gracia que necesito
    pongo en tus benditas manos.
    Y aunque tu amor no merezco
    no recurriré a Ti en vano.
    Pues eres Hijo de Dios
    y consuelo del cristiano.
    Por eso, con fe y confianza
    humilde y arrepentido.
    Lleno de amor y confianza
    este favor yo te pido.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Tú que sabes mis pesares
    pues todos te los confío.
    Da la paz a los turbados
    y alivio al corazón mío.
    Acuérdate oh, Niño Santo
    que jamás se oyó decir
    Que alguno te haya implorado
    sin tu auxilio recibir.
     

    Oración Final

    Oh, Jesús:

    Tú has dicho: "Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi infancia y nada te será negado". Por eso, vengo a pedirte con toda fe:

    Jesús mío, mi amor, mi hermoso Niño: Te amo tanto, tú lo sabes, pero quiero amarte más, amarte hasta morir.

    Ven a mí, Niño Jesús, ven a mi corazón, deja que yo te adore, humildemente arrepentido de mis pecados.

    Pastorcito de mi alma: contigo nada me falta, me conduces a fuentes tranquilas y reparas mis fuerzas; tú me guiarás por el buen camino, por el honor de tu Nombre. Aunque camine por sendas oscuras nada temo porque tú vas conmigo, tu cetro poderoso me defiende, tu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los días de mi vida.

    Dulce Jesús mío, Divino Niño de mi alma:

    Soy todo tuyo, tuyo es mi ser, pues lo creaste; tuya es mi alma, pues la redimiste en la cruz con el precio de tu Sangre.

    Te proclamo como mi Salvador y mi amigo: Como mi Rey, mi Creador y Redentor. Te adoro como a mi Dios y Soberano Señor.

    Demuéstrame una vez más que me amas, oh Niño Jesús y dame tu amor eterno y tu santa bendición.

    Jesús, José y María,
    bendecid nuestros hogares.
    Jesús, José y María, libradnos de todo mal.
    Jesús, José y María, salvad nuestras almas.
    Amén, Aleluya.

    En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

  • Séptimo día de la Novena al Divino Niño

    † En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

    Oración para todos los domingos:

    Señor Dios, Rey Omnipotente: en tus manos están puestas todas las cosas. Si quieres salvar a tu pueblo nadie puede resistir a tu voluntad. Tú hiciste el cielo y la tierra y todo cuanto en ellos se contiene.

    Tú eres el dueño de todas las cosas. ¿Quien podrá pues, resistir a tu Majestad? Señor, Dios de nuestros padres: ten misericordia de tu pueblo porque los enemigos del alma quieren perdernos y las dificultades que se nos presentan son muy grandes.

    Tú has dicho: "Pidan y se les dará. El que pide recibe. Todo lo que pidan al Padre en mi nombre se los concederá. Pero pidan con fe". Escucha, pues, nuestras oraciones. Perdona nuestras culpas. Aleja de nosotros los castigos que merecemos y haz que nuestro llanto se convierta en alegría, para que viviendo alabemos tu Santo Nombre y continuemos alabándolo eternamente en el cielo. Amén.

    Jesús multiplica los panesConsideración

    JESÚS MULTIPLICA LOS PANES

    Lectura del Santo Evangelio según San Juan

    En aquel tiempo, partió Jesús al otro lado del mar de Galilea, de Tiberíades, y le seguía una gran muchedumbre porque veía los milagros que hacía en los enfermos. Subió Jesús a un monte y se sentó con sus discípulos.

    Estaba cercana la Pascua, la fiesta de los judíos. Levantando los ojos, Jesús contempló la gran muchedumbre que venía hacia él y dijo a Felipe: ¿Dónde compraremos pan para dar de comer a éstos? Esto lo decía para probarles, pues bien sabía lo que iba a hacer. Luego dijo Jesús: "Manden que se sienten".

    Había en aquel sitio mucha hierba verde. Se sentaron pues, los hombres en número de unos cinco mil. Tomó entonces Jesús los panes y, dando gracias, dio a los que estaban recostados, e igualmente dio peces a cuantos quisieron. Así que se saciaron.

    Dijo Jesús a los discípulos: "Recojan los fragmentos que han sobrado para que no se pierdan". Los recogieron, pues, y llenaron doce canastos de fragmentos que de los cinco panes de cebada sobraron de los que habían comido.

    Los hombres, viendo el milagro que había hecho, decían: "Verdaderamente éste es el Profeta que ha de venir al mundo". Y Jesús conociendo que iban a venir para proclamarlo y hacerlo rey, se retiró otra vez al monte él solo.

    PALABRA DE DIOS.

    HABLA JESÚS

    ¿Sientes acaso tristeza o mal humor? Cuéntame. Cuéntame alma desconsolada, tus tristezas con todos sus pormenores. ¿Quién te hirió? ¿Quién lastimó tu amor propio? ¿Quién te ha menospreciado? Dime si te sale mal tu empresa y yo te diré las causas del mal éxito. ¿No quisieras interesarme algo en tu favor?

    Acércate a mi corazón que tiene bálsamo eficaz para todas esas heridas del tuyo. Dame cuenta de todo y acabarás en breve por decirme que a semejanza de mí, todo lo perdonas, todo lo olvidas, porque "las penas de esta vida no son comparables con la inmensa gloria que nos espera como premio en la eternidad".

    Práctica

    Hablaré de algo que agrade y haga bien al alma.

    Gozos al Divino Niño

    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Niño amable de mi vida
    consuelo de los cristianos.
    La gracia que necesito
    pongo en tus benditas manos.
    Y aunque tu amor no merezco
    no recurriré a Ti en vano.
    Pues eres Hijo de Dios
    y consuelo del cristiano.
    Por eso, con fe y confianza
    humilde y arrepentido.
    Lleno de amor y confianza
    este favor yo te pido.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Tú que sabes mis pesares
    pues todos te los confío.
    Da la paz a los turbados
    y alivio al corazón mío.
    Acuérdate oh, Niño Santo
    que jamás se oyó decir
    Que alguno te haya implorado
    sin tu auxilio recibir.
     

    Oración Final

    Oh, Jesús:

    Tú has dicho: "Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi infancia y nada te será negado". Por eso, vengo a pedirte con toda fe:

    Jesús mío, mi amor, mi hermoso Niño: Te amo tanto, tú lo sabes, pero quiero amarte más, amarte hasta morir.

    Ven a mí, Niño Jesús, ven a mi corazón, deja que yo te adore, humildemente arrepentido de mis pecados.

    Pastorcito de mi alma: contigo nada me falta, me conduces a fuentes tranquilas y reparas mis fuerzas; tú me guiarás por el buen camino, por el honor de tu Nombre. Aunque camine por sendas oscuras nada temo porque tú vas conmigo, tu cetro poderoso me defiende, tu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los días de mi vida.

    Dulce Jesús mío, Divino Niño de mi alma:

    Soy todo tuyo, tuyo es mi ser, pues lo creaste; tuya es mi alma, pues la redimiste en la cruz con el precio de tu Sangre.

    Te proclamo como mi Salvador y mi amigo: Como mi Rey, mi Creador y Redentor. Te adoro como a mi Dios y Soberano Señor.

    Demuéstrame una vez más que me amas, oh Niño Jesús y dame tu amor eterno y tu santa bendición.

    Jesús, José y María,
    bendecid nuestros hogares.
    Jesús, José y María, libradnos de todo mal.
    Jesús, José y María, salvad nuestras almas.
    Amén, Aleluya.

    En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

  • Octavo día de la Novena al Divino Niño

    † En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

    Oración para todos los domingos:

    Señor Dios, Rey Omnipotente: en tus manos están puestas todas las cosas. Si quieres salvar a tu pueblo nadie puede resistir a tu voluntad. Tú hiciste el cielo y la tierra y todo cuanto en ellos se contiene.

    Tú eres el dueño de todas las cosas. ¿Quien podrá pues, resistir a tu Majestad? Señor, Dios de nuestros padres: ten misericordia de tu pueblo porque los enemigos del alma quieren perdernos y las dificultades que se nos presentan son muy grandes.

    Tú has dicho: "Pidan y se les dará. El que pide recibe. Todo lo que pidan al Padre en mi nombre se los concederá. Pero pidan con fe". Escucha, pues, nuestras oraciones. Perdona nuestras culpas. Aleja de nosotros los castigos que merecemos y haz que nuestro llanto se convierta en alegría, para que viviendo alabemos tu Santo Nombre y continuemos alabándolo eternamente en el cielo. Amén.

    Jesús en la última cena nos dio ejemplo de humildad y caridadConsideración

    JESÚS EN LA ÚLTIMA CENA NOS DIO EJEMPLO DE HUMILDAD Y CARIDAD

    Lectura del Santo Evangelio según San Juan

    Antes de la fiesta de la Pascua, viendo Jesús que llegaba su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, al fin extremadamente los amó.

    Y comenzada la cena, como el diablo había ya puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarlo, con saber que el Padre había puesto en sus manos todas las cosas y que había salido de Dios y a él se volvía, se levantó de la mesa, se quitó el manto y tomando una toalla, se ciñó; luego echó agua en una jarra y comenzó a lavar los pies de los discípulos y a secárselos con la toalla que tenia ceñida.

    Llegó, pues, a Simón Pedro, quien le dijo: "Señor, ¿tú me vas a lavar los pies a mí?"

    Respondió Jesús: "Lo que yo hago, tú no lo sabes ahora; lo sabrás después".

    Le dijo Pedro: "Jamás me lavarás tú los pies".

    Le contestó Jesús: "Si no te los lavo, no tendrás parte conmigo".

    Simón Pedro le dijo: "Señor, entonces no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza".

    Jesús le dijo: "El que se ha bañado no necesita lavarse, está todo limpio y ustedes están limpios, pero no todos".

    Porque sabia quien lo iba a entregar, y por eso dijo: "No todos están limpios".

    Y cuando les lavó los pies y tomó sus vestidos y se puso de nuevo a la mesa, les dijo: "¿Entienden lo que he hecho yo con ustedes? Me llaman Maestro y Señor, y dicen bien porque lo soy. Si yo, pues, les he lavado los pies, siendo el Señor y Maestro, también han de lavarse los pies unos a otros. Porque yo les he dado ejemplo, para que hagan también como yo he hecho".

    PALABRA DE DIOS.

    HABLA JESÚS

    ¿Y no tienes tal vez alguna alegría que contarme? ¿Por qué no me haces partícipe de ellas como buen amigo? Cuéntame lo que desde ayer, desde la última visita que me hiciste, ha consolado y ha hecho sonreír tu corazón. ¿Quizás has tenido agradables sorpresas? ¿Quizás han desaparecido ciertas angustias o temores por el futuro? ¿Has vencido alguna dificultad o salido de algún trance apurado? Obra mía es todo esto y yo te lo he proporcionado.

    ¡Cómo me alegran los corazones agradecidos que como el leproso curado vuelven a darme las gracias! Pero, como me entristecen esos desagradecidos que como los 9 leprosos del evangelio no vuelven a agradecer los beneficios recibidos.

    Recuerda que "quien agradece un beneficio obtiene que se le concedan muchos más". Dime un "gracias" siempre con todo tu corazón. ¿Tampoco tienes algún propósito de enmienda que hacer? Leo, ya lo sabes, en el fondo de tu corazón. A las personas humanas se les engaña fácilmente. A Dios no.

    Práctica

    Apartaré ropas o alimentos para dar a los pobres.

    Gozos al Divino Niño

    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Niño amable de mi vida
    consuelo de los cristianos.
    La gracia que necesito
    pongo en tus benditas manos.
    Y aunque tu amor no merezco
    no recurriré a Ti en vano.
    Pues eres Hijo de Dios
    y consuelo del cristiano.
    Por eso, con fe y confianza
    humilde y arrepentido.
    Lleno de amor y confianza
    este favor yo te pido.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Tú que sabes mis pesares
    pues todos te los confío.
    Da la paz a los turbados
    y alivio al corazón mío.
    Acuérdate oh, Niño Santo
    que jamás se oyó decir
    Que alguno te haya implorado
    sin tu auxilio recibir.
     

    Oración Final

    Oh, Jesús:

    Tú has dicho: "Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi infancia y nada te será negado". Por eso, vengo a pedirte con toda fe:

    Jesús mío, mi amor, mi hermoso Niño: Te amo tanto, tú lo sabes, pero quiero amarte más, amarte hasta morir.

    Ven a mí, Niño Jesús, ven a mi corazón, deja que yo te adore, humildemente arrepentido de mis pecados.

    Pastorcito de mi alma: contigo nada me falta, me conduces a fuentes tranquilas y reparas mis fuerzas; tú me guiarás por el buen camino, por el honor de tu Nombre. Aunque camine por sendas oscuras nada temo porque tú vas conmigo, tu cetro poderoso me defiende, tu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los días de mi vida.

    Dulce Jesús mío, Divino Niño de mi alma:

    Soy todo tuyo, tuyo es mi ser, pues lo creaste; tuya es mi alma, pues la redimiste en la cruz con el precio de tu Sangre.

    Te proclamo como mi Salvador y mi amigo: Como mi Rey, mi Creador y Redentor. Te adoro como a mi Dios y Soberano Señor.

    Demuéstrame una vez más que me amas, oh Niño Jesús y dame tu amor eterno y tu santa bendición.

    Jesús, José y María,
    bendecid nuestros hogares.
    Jesús, José y María, libradnos de todo mal.
    Jesús, José y María, salvad nuestras almas.
    Amén, Aleluya.

    En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

  • Noveno día de la Novena al Divino Niño

    † En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

    Oración para todos los domingos:

    Señor Dios, Rey Omnipotente: en tus manos están puestas todas las cosas. Si quieres salvar a tu pueblo nadie puede resistir a tu voluntad. Tú hiciste el cielo y la tierra y todo cuanto en ellos se contiene.

    Tú eres el dueño de todas las cosas. ¿Quien podrá pues, resistir a tu Majestad? Señor, Dios de nuestros padres: ten misericordia de tu pueblo porque los enemigos del alma quieren perdernos y las dificultades que se nos presentan son muy grandes.

    Tú has dicho: "Pidan y se les dará. El que pide recibe. Todo lo que pidan al Padre en mi nombre se los concederá. Pero pidan con fe". Escucha, pues, nuestras oraciones. Perdona nuestras culpas. Aleja de nosotros los castigos que merecemos y haz que nuestro llanto se convierta en alegría, para que viviendo alabemos tu Santo Nombre y continuemos alabándolo eternamente en el cielo. Amén.

    Jesús resucitado felicita a quienes tienen feConsideración

    JESÚS RESUCITADO FELICITA
    A QUIENES TIENEN FE

    Lectura del Santo Evangelio según San Juan

    En aquel tiempo, la tarde del primer día de la semana, estando cerradas las puertas del lugar donde se hallaban los discípulos por temor de los judíos, vino Jesús y puesto en medio de ellos, les dijo: "Les traigo la paz". Y diciendo esto, les mostró las manos y el costado. Y los discípulos se alegraron viendo al Señor. Les dijo aún: "Les traigo la paz. Como me envió mi Padre, así los envío yo. Reciban el Espíritu Santo; a quienes perdonen, los pecados les serán perdonados; a quienes se los retengan, les serán retenidos".

    Tomás, uno de los doce llamado Dídimo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Le dijeron pues, los otros discípulos: "Hemos visto al Señor".

    El les dijo: "Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el lugar de los clavos y mi mano en su costado, no creeré".

    Pasados ocho días, otra vez estaban dentro los discípulos y Tomás con ellos. Vino Jesús; cerradas las puertas y puesto en medio de ellos, dijo: "Les traigo la paz". Luego dijo a Tomás: "Alarga acá tu dedo y mira mis manos, y tiende tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo, sino fiel".

    Respondió Tomás y dijo: "Señor mío y Dios mío".

    Jesús le dijo: "Porque me has visto has creído; dichosos los que, sin ver, creyeron".

    Muchas otras señales hizo Jesús en presencia de los discípulos que no están escritas en este libro, y éstas fueron escritas, para que crean que Jesús es el Mesías, Hijo de Dios, y para que creyendo tengan vida en su nombre.

    PALABRA DE DIOS.

    HABLA JESÚS

    Recuerda mis palabras: "Si saludan sólo a los que aman, ¿qué premio van a tener? También los malos hacen eso. Perdonen y serán perdonados. Un rostro amable alegra los corazones de los demás". ¿Quieres hacer el propósito de no hablar mal de nadie, aunque creas que lo que dices es verdad? ¿De no quejarte de lo dura que es la vida? ¿De ofrecerme tus sufrimientos en silencio, en vez de andar renegando de tus penas? De apartar cada día un ratito para leer algo provechoso, especialmente la Biblia. Así se dirá también de ti: "Quien escucha la palabra de Dios y la practica, será como casa edificada sobre roca; no fracasará".

    ¿Volverás a ser amable con las personas que te han tratado mal? ¿Tendrás de hoy en adelante un rostro alegre y una sonrisa amable, aún, con aquellos a quienes no sienten mucha simpatía por ti?

    Y ahora vuelve a tus ocupaciones. Pero no olvides los minutos bíblicos de grata conversación que hemos tenido aquí en la soledad del santuario. Guarda en lo que puedas silencio, modestia y caridad con el prójimo. Ama a mi Madre que lo es también tuya. Recuerda que ser buen devoto de la Virgen María es señal de segura salvación.

    Y vuelve a visitarme otra vez pronto, con el corazón más amoroso todavía. En el mío encontrarás cada día nuevo amor, nuevos beneficios, nuevos consuelos. No olvides jamás mi estupenda promesa: “Según sea tu fe, así serán las cosas que te sucederán”. Amén. Aleluya.

    Práctica

    Pediré perdón a Dios por alguno de mis pecados.

    Gozos al Divino Niño

    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Niño amable de mi vida
    consuelo de los cristianos.
    La gracia que necesito
    pongo en tus benditas manos.
    Y aunque tu amor no merezco
    no recurriré a Ti en vano.
    Pues eres Hijo de Dios
    y consuelo del cristiano.
    Por eso, con fe y confianza
    humilde y arrepentido.
    Lleno de amor y confianza
    este favor yo te pido.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Oh, Divino Niño
    mi Dios y Señor:
    Tú serás el Dueño
    de mi corazón.
    Tú que sabes mis pesares
    pues todos te los confío.
    Da la paz a los turbados
    y alivio al corazón mío.
    Acuérdate oh, Niño Santo
    que jamás se oyó decir
    Que alguno te haya implorado
    sin tu auxilio recibir.
     

    Oración Final

    Oh, Jesús:

    Tú has dicho: "Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi infancia y nada te será negado". Por eso, vengo a pedirte con toda fe:

    Jesús mío, mi amor, mi hermoso Niño: Te amo tanto, tú lo sabes, pero quiero amarte más, amarte hasta morir.

    Ven a mí, Niño Jesús, ven a mi corazón, deja que yo te adore, humildemente arrepentido de mis pecados.

    Pastorcito de mi alma: contigo nada me falta, me conduces a fuentes tranquilas y reparas mis fuerzas; tú me guiarás por el buen camino, por el honor de tu Nombre. Aunque camine por sendas oscuras nada temo porque tú vas conmigo, tu cetro poderoso me defiende, tu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los días de mi vida.

    Dulce Jesús mío, Divino Niño de mi alma:

    Soy todo tuyo, tuyo es mi ser, pues lo creaste; tuya es mi alma, pues la redimiste en la cruz con el precio de tu Sangre.

    Te proclamo como mi Salvador y mi amigo: Como mi Rey, mi Creador y Redentor. Te adoro como a mi Dios y Soberano Señor.

    Demuéstrame una vez más que me amas, oh Niño Jesús y dame tu amor eterno y tu santa bendición.

    Jesús, José y María,
    bendecid nuestros hogares.
    Jesús, José y María, libradnos de todo mal.
    Jesús, José y María, salvad nuestras almas.
    Amén, Aleluya.

    En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

  • Novena de las nueve horas al Divino Niño Jesús

    Esta novena debe decirse por nueve horas consecutivas en un mismo día(una vez cada hora)

    Oh Jesús mío que has dicho:
    “Pedid y recibiréis, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá”,
    por la intercesión de María vuestra Santísima Madre,
    yo llamo, yo busco, yo pido que mi petición sea concedida.

    (Aquí se hace la petición)

    Oh Jesús mío que has dicho:
    “Todo lo que pidieras al Padre en mi nombre, os lo concederá”,
    por la intercesión de vuestra Santísima Madre,
    humilde y urgentemente pido al Padre en vuestro nombre
    que mi petición sea concedida.

    (Aquí se hace la petición)

    Oh Jesús mío que has dicho:
    “Los cielos y la tierra pasarán pero mi palabra no pasará”,
    por la intercesión de vuestra Santísima Madre,
    me siento confiado de que mi petición será concedida.

    (Aquí se hace la petición)

    “Dulcísimo Niño Jesús, bendecidnos”

feedback
feedback