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Rosario de la Divina Misericordia

 

Cómo rezar el Rosario de la Misericordia

1.- Rezar el Padre nuestro
2.- Rezar el Ave María
3.- Rezar el Credo de los Apóstoles:

“Creo en Dios Padre, todopoderoso, creador del cielo y de la tierra; y en Jesucristo, su único Hijo, Señor nuestro, que fue concebido por obra del Espíritu Santo y nació de Santa María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilato; fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos y al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso; desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo; la Santa Iglesia Católica; la Comunión de los Santos; el perdón de los pecados, la resurrección de los muertos, y la vida eterna”. Amén.

4.- Después, con las cuentas correspondientes al Padre nuestro se dice la siguiente oración:

“Padre eterno, yo te ofrezco el cuerpo y la sangre, el alma y la divinidad de tu amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, en expiación de nuestros pecados y los pecados del mundo entero”.

5.- Con las diez cuentas del Ave María se dice la siguiente oración:

“Por su dolorosa Pasión; ten misericordia de nosotros y del mundo entero”.

6.- Al concluir los cinco misterios, pronuncie tres veces la siguiente oración:

“Santo Dios, Santo fuerte, Santo inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero”. (Diario de Santa Faustina Kowalska 1, 197)

7.- Luego recite la siguiente oración:

¡Oh Sangre y Agua, que brotaste del Corazón de Jesús como una fuente de misericordia para nosotros, yo confío en ti!

8.- Oración final:

“Dios eterno, cuya misericordia es infinita y cuyo tesoro de compasión es inagotable, míranos bondadosamente y auméntanos tu misericordia, con el fin de que en los momentos difíciles ni desesperemos, ni nos desalentemos, sino con la máxima confianza, nos sometamos a tu santa voluntad, que es el amor y la misericordia misma. Amén”. (Diario de Sta Faustina Kowalska II, 295-297)

 

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