Improperios I.
¡Pueblo mío! ¿Qué te hice?
¿En qué te he ofendido? ¡Respóndeme!
¡Porque te saqué de la tierra de Egipto, preparaste
una cruz a tu Salvador!
¡Pueblo mío! ¿Qué te hice? ¿En
qué te he ofendido? ¡Respóndeme!
R. Santo Dios. Santo Fuerte. Santo Inmortal, ten misericordia
de nosotros.
Porque te llevé cuarenta años por el desierto,
te alimenté con el maná, y te introduje en tierra
muy buena, preparaste una cruz a tu Salvador.
¡Pueblo mío! ¿Qué te hice?
¿En qué te he ofendido? ¡Respóndeme!
R. Santo Dios. Santo Fuerte. Santo Inmortal, ten misericordia
de nosotros.
¿Que más debí hacer por tí, que no
hiciese? Yo te planté viña mía preciosísima:
¡y tú me has salido tan amarga! Pues en mi sed me
diste a beber vinagre, y ¡con la lanza abriste el costado
de tu Salvador!
¡Pueblo mío! ¿Qué te hice?
¿En qué te he ofendido? ¡Respóndeme!
R. Santo Dios. Santo Fuerte. Santo Inmortal, ten misericordia
de nosotros.
Improperios
II.
¡Pueblo mío! ¿Qué te hice?
¿En qué te he ofendido? ¡Respóndeme!
Por tí azoté a Egipto y a sus primogénitos;
¡y tú me azotaste y me entregaste!
¡Pueblo mío! ¿Qué te hice?
¿En qué te he ofendido? ¡Respóndeme!
R. Santo Dios. Santo Fuerte. Santo Inmortal, ten misericordia
de nosotros.
Yo te saqué de Egipto, sumiendo a Faraón en el
mar Rojo; y ¡tú me entregaste a los Príncipes
de los Sacerdotes!
¡Pueblo mío! ¿Qué te hice?
¿En qué te he ofendido? ¡Respóndeme!
R. Santo Dios. Santo Fuerte. Santo Inmortal, ten misericordia
de nosotros.
Yo abrí el mar delante de ti; tú con la lanza abriste
mi costado.
¡Pueblo mío! ¿Qué te hice?
¿En qué te he ofendido? ¡Respóndeme!
R. Santo Dios. Santo Fuerte. Santo Inmortal, ten misericordia
de nosotros.
Yo te guiaba con una columna de nubes; tú me guiaste al
pretorio de Pilato.
¡Pueblo mío! ¿Qué te hice?
¿En qué te he ofendido? ¡Respóndeme!
R. Santo Dios. Santo Fuerte. Santo Inmortal, ten misericordia
de nosotros.
Yo te sustenté con maná en el desierto; tú
me abofeteaste y me azotaste.
¡Pueblo mío! ¿Qué te hice?
¿En qué te he ofendido? ¡Respóndeme!
R. Santo Dios. Santo Fuerte. Santo Inmortal, ten misericordia
de nosotros.
Yo te dí a beber el agua salvadora, que brotó de
la peña; tú me diste a beber vinagre y hiel.
¡Pueblo mío! ¿Qué te hice?
¿En qué te he ofendido? ¡Respóndeme!
R. Santo Dios. Santo Fuerte. Santo Inmortal, ten misericordia
de nosotros.
Por tí herí a los reyes cananeos; tú me
heriste la cabeza con la caña.
¡Pueblo mío! ¿Qué te hice?
¿En qué te he ofendido? ¡Respóndeme!
R. Santo Dios. Santo Fuerte. Santo Inmortal, ten misericordia
de nosotros.
Yo te dí el cetro real; tú me pusiste una corona
de espinas.
¡Pueblo mío! ¿Qué te hice?
¿En qué te he ofendido? ¡Respóndeme!
R. Santo Dios. Santo Fuerte. Santo Inmortal, ten misericordia
de nosotros.
Yo te levanté con gran poder; tú me colgaste del
patíbulo de la cruz.
¡Pueblo mío! ¿Qué te hice?
¿En qué te he ofendido? ¡Respóndeme!
R. Santo Dios. Santo Fuerte. Santo Inmortal, ten misericordia
de nosotros.
Crux
Fidelis
¡Oh cruz fiel, árbol único
en nobleza!
Jamás el bosque dio mejor
tributo
en hoja, en flor y en fruto.
¡Dulces clavos!
¡Dulce árbol donde la Vida empieza
con un peso tan dulce en su corteza!