Tiempo
litúrgico • Ciclo de Pascua
El ciclo de Pascua comprende:
- Cuaresma
- Tiempo Pascual
1. Cuarenta días antes
de la Pascua de Resurrección empieza la CUARESMA. Es el tiempo
de preparación a la Pascua de Resurrección, desde
el Miércoles de Cenizas hasta la tarde de Jueves Santo. El
miércoles de cenizas recuerda a cada cristiano su situación
de pecado y la necesidad de convertirse.
Estamos invitados a hacer justicia con nuestras
limosnas, la oración y el ayuno.
El tiempo de la cuaresma es desde luego un tiempo
de conversión. Nos recuerda los cuarenta días que
Jesús vivió en el desierto y su lucha contra las tentaciones.
La cuaresma abarca cinco domingos más el domingo de Ramos.
La Cuaresma es un período de liturgia sobria.
Se utiliza el color morado, no se dice ni canta el Gloria y tampoco
el Aleluya; ni se ponen flores en el altar.
La entrada triunfal de Jesús en Jerusalén
se recuerda el DOMINGO DE RAMOS, primer día de la SEMANA
SANTA y de su Pasión.
El corazón del ciclo de PASCUA es el triduo
pascual: los tres días desde la noche del Jueves Santo hasta
la noche del Domingo de Resurrección.
La Última Cena que Jesús celebró
con sus discípulos en JUEVES SANTO es la
fiesta de la Eucaristía, el primer sacrificio eucarístico
en que recordamos su institución.
En
la mañana del Jueves Santo se celebra la
Misa. Es la Eucaristía en que el Obispo consagra el óleo
de los enfermos y el santo crisma. Con el fin de dar la oportunidad
a los fieles de participar en la celebración, se traslada
a veces la Misa Crismal al día anterior. La Misa vespertina
de Jueves Santo es una Eucaristía festiva. Es también
la fiesta del sacerdocio, de todos los sacerdotes. Después
de la Comunión, la Sagrada Reserva es llevada en procesión
solemne hacia un lugar donde se hace oración durante la noche.
Luego se desnuda el altar, mientras se escucha el relato de cuando
Jesús ora en el huerto de los Olivos.
En VIERNES SANTO recordamos la
muerte de Jesús en la cruz para salvarnos. La liturgia de
este día es de una sobriedad muy elocuente. Es el día
de la Pasión del Señor y no se celebra la Eucaristía.
Puntos culminantes de la liturgia de Viernes Santo son el relato
de la Pasión según san Juan, la Oración Universal
y la Adoración de la cruz. El rito de la Comunión
empieza con el Padrenuestro. En este día comienza propiamente
la celebración de la Pascua, el “paso” de Jesús
a través de la muerte a la resurrección.
Viernes Santo es el primer
acto de este “paso”. La cruz es la victoria del amor
sobre la muerte y el pecado. Este es un día de ayuno y de
abstinencia, es decir: disminuimos la cantidad de alimento y nos
abstenemos de comer carne. Es también un día de silencio
y de recogimiento interior.
El SABADO SANTO es un día
de silencio, sin música ni adornos. En este día se
suelen organizar retiros para profundizar el misterio pascual.
La
VIGILIA DE PASCUA (del sábado al domingo)
es la celebración de la muerte y resurrección de Cristo.
Ésta es la noche santa, la noche que recuerda la victoria
de Cristo sobre la muerte, la noche en que la Iglesia desde su comienzo
espera la segunda venida del Señor.
Primero, los fieles reunidos escuchan las lecturas
de la Palabra de Dios que les recuerdan la historia de la salvación
desde la creación hasta la resurrección de Jesús.
Se enciende el cirio pascual, imagen de Cristo,
quien ilumina el mundo. La noche culmina en la celebración
de los sacramentos de la Pascua: el Bautismo, por el cual el hombre
muere con Cristo para luego resucitar con Él a una vida nueva
(Rom 6, 8), y la Eucaristía, en la cual los Apóstoles
reconocen al Señor en la fracción del pan.
2. EL TIEMPO DE PASCUA dura siete semanas. Comienza
con la fiesta de la PASCUA DE
RESURRECCIÓN.
Los cincuenta días después de Pascua
se prolongan como un solo día de fiesta, como un solo gran
domingo. Y durante todo este tiempo la Iglesia canta la alegría
del Cristo Resucitado. Las fiestas más importantes de este
tiempo son la Ascensión y Pentecostés.
La ASCENSIÓN celebra el
regreso del Cristo Resucitado a la Casa de su Padre. Así
abre para todos nosotros el camino hacia el Padre Dios. Se confirma
y manifiesta de manera solemne a Jesucristo como Señor del
Universo.
PENTECOSTÉS
cierra el tiempo pascual. Celebra la venida del Espíritu
Santo sobre los apóstoles. Jesús no deja abandonados
a los suyos. Al contrario: les envía los dones necesarios.
En el Antiguo Testamento era la fiesta de la cosecha. Según
san Lucas, en los Hechos de los Apóstoles, es el día
en que nace la Iglesia.
Recordemos: el “Ciclo de Pascua” se inicia
con la Cuaresma (miércoles de ceniza) y finaliza con Pentecostés.
El Tiempo Pascual se inicia el Domingo de Resurrección,
y finaliza en Pentecostés.
Después de Pentecostés hay algunas
FIESTAS grandes que transcurren en el año litúrgico:
- LA SANTÍSIMA TRINIDAD: un tributo de honor
al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo al culminar el tiempo
pascual.
- CORPUS CHRISTI (la fiesta del CUERPO y de la
SANGRE de CRISTO): se celebra el segundo domingo después
de Pentecostés. En este día se suele llevar el Santísimo
Sacramento en procesión solemne.
- El viernes después de esta fiesta, la
Iglesia celebra el SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS.
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