La Sagrada Forma de El Escorial

Autor: Juan Rafael de la Cuadra Blanco | Fuente: www.cuadra.org

 

En la sacristía del Convento del Real Monasterio de El Escorial se guarda una singular reliquia: La Sagrada Forma, que tiene cuatro siglos de antigüedad y que se expone a los fieles dos días al año, el 29 de septiembre (día de San Miguel) y el 28 de octubre (día de San Simón y San Judas).

Esta reliquia entró en el Monasterio el 7 de noviembre de 1597 procedente de la ciudad alemana de Gorcum. 

La Iglesia de Gorcum había sido profanada por un grupo armado de protestantes, llamados "zeeguezen" o "mendigos del mar", que habían pisoteado las Sagradas Formas. Ante el asombro de los soldados, una de las obleas sagradas comenzó a sangrar tras haber sido aplastada con la suela claveteada de una bota militar.

La noticia de este milagroso suceso pronto se extendió por toda Alemania. Tras pasar por diversos dueños, la Sagrada Forma fue trasladada a Viena por Fernando Weidmer, capitán del ejército del emperador Rodolfo II, a través de cuyos descdendientes llegó a España. Hoy en día todavía pueden verse en esta reliquia las marcas de la bota del soldado bordeadas por unas difusas manchas de color rojizo. 

Otra versión de los hechos

en el siglo XVII la Basílica fue profanada por las tropas del Duque de Medina Sidonia y cuenta la leyenda que uno de sus soldados pisó la Sagrada Forma que comenzó a manar sangre. El soldado, muy impresionado por el milagro que acababa de presenciar, ingresó en un convento de franciscanos.

Se dice que incluso el Rey Carlos II se vio obligado a crear el Altar de la Sagrada Forma por exigencia del papa Inocencio XI como condición para levantar la excomunión que sufrían parte de los nobles que formaban la Junta de Gobierno por la profanación que del Duque de Medina Sidonia y sus partidarios de este Templo.